Las bases deciden, decide transformar Madrid

En estos últimos años han pasado muchas cosas en esta ciudad. Tras la grave crisis de nuestra organización, hoy afortunadamente en vías de superación, participamos en la candidatura del cambio que llegó al gobierno de Madrid. Cuatro años después, las transformaciones producidas, aunque no sean tan radicales como hubiéramos deseado, han mejorado la vida de las personas que vivimos en esta ciudad, pero no es suficiente, queda mucho por hacer. Teníamos un gran proyecto transformador para Madrid y necesitamos más tiempo para llevarlo a cabo.


La maquinaria burocrática heredada del prolongado gobierno de la derecha, la dificultad de descentralizar la ciudad para dotar de poder de decisión a los distritos acerca de las decisiones más cercanas, así como las medidas de austericidio que el gobierno de Rajoy introdujo en la Administración y que imposibilitaron abordar políticas de aumento de personal laboral municipal, son razones que han afectado profundamente al proyecto de cambio con el que estamos comprometidos. Tampoco podemos negar que el miedo a la confrontación y a la pérdida de los progresos que poco a poco se van consiguiendo son elementos que han influido en la toma de ciertas decisiones conservadoras -especialmente, en el ámbito urbanístico- por parte del equipo de gobierno y que han ralentizado en algunos casos hasta la desesperación el cambio. Ejemplo de ello son Chamartín y las remunicipalizaciones.


Aun así, heredamos una ciudad que había sido pasto del mayor experimento neoliberal en los últimos tiempos en España (deuda faraónica, venta del patrimonio inmobiliario a “fondos buitre”, políticas para privilegiados) y conseguimos ir cambiándola en beneficio de los derechos de la mayoría de la ciudadanía. Hemos mejorado políticas que, sin nuestra presencia en la institución, no se hubiesen llevado a cabo. El enfoque de género y derechos humanos en toda la acción municipal y las políticas de memoria democrática son nuestras señas de identidad y, poco a poco, pueden verse sus resultados gracias a nuestro trabajo. Pero todo lo que se ha hecho no lo consideramos suficiente, porque sabemos que se podía haber hecho más si nos hubiesen dejado aplicar las políticas que defendemos desde IU y que supusieron graves crisis de gobierno.


Por todo ello, nuestra presencia en el Ayuntamiento de Madrid resulta imprescindible. Porque compartimos la opinión del 90% de las afiliadas y simpatizantes de que hay que trabajar en la construcción de un bloque de izquierdas lo más amplia y plural posible. Esto es lo que la candidatura “Juntas para Transformar Madrid” quiere llevar a cabo. Aunque el escenario sea complejo, necesitamos que el equipo que salga de este proceso sea un equipo que crea firmemente en la posibilidad de hablar con todos los actores que participan y mantienen viva la llama del 15M y que creen necesaria la continuidad de las políticas de izquierda en el ayuntamiento de Madrid. Creemos en la necesidad de negociar con todas, pero sabemos también cuáles son nuestras prioridades: un programa participado y vinculante, unas primarias democráticas y representativas, y unas fórmulas de control de la candidatura y de la acción de gobierno tras las elecciones. Apostamos firmemente por la necesidad de continuar dialogando con todos los actores implicados, a partir de estas premisas, en coherencia con lo mandatado por nuestras bases.


Nuestra militancia, así como las personas que confían en que nuestra implicación sirve para mejorar el gobierno de la ciudad, no se merecen que dejemos vía libre a la derecha sin concluir lo que hemos venido a hacer a las instituciones: profundizar en políticas que garanticen la igualdad real y la justicia social.


Vota para hacer Madrid feminista, ecologista y socialista.
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